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martes, 22 de mayo de 2012

LA NOVELA PICARESCA


 

La novela picaresca

Este género se consolida con la aparición en 1599 de la segunda novela picaresca: Vida de Guzmán de Alfarache, obra de Mateo Alemán.
Al margen de la individualidad propia de cada obra, todas las novelas picarescas comparten una serie de características comunes que podrían resumirse en las siguientes.
1. El protagonista es el pícaro, categoría social, procedente de los bajos fondos que, a modo de antihéroe, es utilizado por la literatura como contrapunto al ideal caballeresco. Su línea de conducta está marcada por el engaño, la astucia, el ardid y la trampa ingeniosa. Vive al margen de los códigos de honra propios de las clases altas de la sociedad de su época. Su libertad es su gran bien. Una libertad condicionada por su ascendencia, que el protagonista relata al lector para que comprenda su norma de vida, condicionada o determinada, en parte, por sus coordenadas existenciales
Lazarillo de Tormes.
Amberes, 1554

  2. Carácter autobiográfico.
 El protagonista narra sus propias aventuras,

3. Una doble temporalidad. El pícaro aparece en la novela desde una doble perspectiva: como autor y como actor. Como autor se sitúa en un tiempo presente que mira hacia su pasado y narra una acción, cuyo desenlace conoce de antemano.
4. Estructura abierta. El pluralismo de aventuras que se narran podrían continuarse; no hay nada que lo impida, porque las distintas aventuras no tienen entre sí más trabazón argumental que la que da el protagonista.
5. Carácter moralizante. Cada novela picaresca vendría a ser un gran "ejemplo" de conducta aberrante que, sistemáticamente, resulta castigada. La picaresca está muy influida por la retórica sacar de la época, basada en muchos casos, en la predicación de "ejemplos", en los que se narra la conducta descarriada de un individuo que, finalmente, es castigado o se arrepiente.
6. Carácter satírico. La sátira es un elemento constante en el relato picaresco. El protagonista deambulará por las distintas capas sociales, a cuyo servicio se pondrá como criado, lo que le permitirá conocer los acontecimientos más íntimos de sus dueños. Todo ello será narrado por el pícaro con actitud crítica. Sus males son, al mismo tiempo, los males de una sociedad en la que impera la codicia y la avaricia, en perjuicio de los menesterosos que pertenecen a las capas más bajas de la sociedad.

El Lazarillo de Tormes

La forma autobiográfica, rasgo común de todas las novelas picarescas, es la primera nota que caracteriza el relato de ficción del Lazarillo. Lázaro nos relata la historia de su vida: Lázaro nace en Salamanca, cerca del río Tormes, en el seno de una familia pobre, y desde niño se ve obligado a servir a varios amos (ciego, clérigo, noble, fraile, buldero, pregonero). Lázaro terminará independizándose y, ya hombre casado, disfruta de una situación que él considera próspera
En este relato autobiográfico aparecen dos categorías temporales: un "ahora" que se explica a través de un "antes". Lázaro dirige su relato a una persona de rango superior ("Vuestra Merced"), a quien cuenta su "caso": las dudosas relaciones entre la mujer de Lázaro y el Arcipreste de Sant Salvador, cuya casa ella frecuenta. Este caso es el núcleo configurador en torno al cual se organiza la materia narrativa. La unidad estructural gira en torno a la convergencia de todo el pasado en el ser presente de Lázaro que cuenta su vida para justificar su "caso", un caso de honra. Lázaro no hace sino justificar una conducta moral muy particular aprendida de los labios de su madre: arrimarse a los "buenos", aquellos que le ayudan a sobrevivir.
Los sucesos fundamentales de su vida expresan el proceso educativo del protagonista, como una evolución pedagógica de perversión. Lázaro, hombre de vil origen, educado en la astucia y en el engaño por el ciego, busca una honra que le proporcione un provecho que, al fin, consigue, como nos relata en el "Tratado VII". En la novela hay dos planos narrativos: el del autor y el del protagonista; los dos planos se interfieren por medio de la ironía, aunque en dos sentidos diferentes: Lázaro cuenta su vida como si de un triunfo se tratase, mientras el autor cree todo lo contrario; Lázaro, desde su perspectiva, considera que ha llegado a buen puerto; para el autor, por el contrario, aquella situación es el colmo de la abyección.
En cuanto al estilo del Lazarillo, está escrito dentro del "estilo humilde", relacionado con la poética de los tres estilos (sublime, mediocre e ínfimo); el origen social de Lázaro exige al autor seguir las normas de la poética del estilo bajo. Cada estilo debía acomodarse a unos temas y a unos personajes para conseguir el "decoro", cualidad artística que consiste en hacer hablar a los personajes de acuerdo con su procedencia estamental. Por ello, el autor coloca al pícaro y al mundo que lo rodea dentro de una verosimilitud narrativa, en consonancia con su personalidad y el medio ambiente en el que vive. Esto se consigue intentando que la lengua sea un reflejo de este telón de fondo social; de ahí que abunden los vulgarismos y un estilo coloquial, con el que se intenta un acercamiento a la situación existencial del protagonista y de su medio ambiente.

El Lazarillo de Tormes, PRIMERA NOVELA MODERNA
La importancia de esta novela breve, titulada Vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, no consiste solo en haber iniciado el género picaresco en nuestra narrativa, sino en que con ella empieza la NOVELA MODERNA.
En efecto, hasta el Lazarillo los relatos presentaban a un héroe adulto (un caballero o un señor refinado consagrado a la vida pastoril, un príncipe, etc.) cuyos caracteres estaban ya fijados cuando el Lazarillo se publicó, y entre los que destacaba el hecho de que ese héroe anterior al Lazarillo (generalmente noble) no cambiaba a lo largo de su historia y aventuras, es decir, su personalidad se mantenía inalterable, no cambiaba su forma de ser y, por lo tanto, por muchas aventuras que tuviese ese héroe anterior al Lazarillo, no observamos en él  ninguna transformación importante de su personalidad. Este tipo de relato no es moderno.
Sin embargo, con Lázaro de Tormes se produce un cambio importante: ahora se nos presenta una vida haciéndose, puesto que narra la historia de un personaje (no noble) desde su niñez, para que entendamos  por qué, en el último capítulo, ha caído en el deshonor. De esta manera, ese personaje (por primera vez en la historia literaria, un protagonista pobre y miserable) es, en cada momento, una consecuencia de lo que ha vivido. No podríamos comprender cómo piensa y actúa en un capítulo sin saber qué le ha sucedido en el anterior y en los anteriores. Este es un RASGO NOVELESCO MODERNO.
APARICIÓN DEL Lazarillo
En 1554 se publicaron simultáneamente cuatro ediciones de la obra, sin nombre de autor, en Burgos, Alcalá, Amberes y Medina del Campo (el único ejemplar de la edición de Medina del Campo se encontró en 1992, oculto en una pared, en Barcarrota, Badajoz). Tuvo un éxito fulminante, a pesar de que muy pronto, en 1559, fue prohibida por la Inquisición. Sin embargo, continuó leyéndose porque entraban en España muchos ejemplares impresos en el extranjero.  Hay razones para pensar que debió de existir una edición anterior, quizás de 1553, pero no se ha conservado ningún ejemplar de esta edición. Su popularidad se extendió más allá de España, y fue traducido al francés (1560), al inglés (1576), al holandés (1579), al alemán (1617), al italiano (1622). Esta obra marcará el inicio de un nuevo género literario: la novela picaresca, de gran importancia en la literatura española del Siglo de Oro.
ESTRUCTURA DE LA OBRA
El pregonero Lázaro de Tormes narra su vida, desde que nace en Tejares (Salamanca) hasta que ejerce aquel oficio en Toledo. La obra está dividida en un prólogo y siete tratados.
PRÓLOGO: La obra comienza con un prólogo en que Lázaro de Tormes, pregonero de Toledo, dirigiéndose a un desconocido “vuestra merced”, confiesa su decisión de alcanzar fama contando su vida entera, para que sirva de ejemplo de cómo, con voluntad, se puede salir adelante (se trata de un prólogo sarcástico en el que se burla del afán de alcanzar la fama: hasta la pretende él, que ha llegado al poco envidiable oficio de pregonero y al estado de maridillo deshonrado).
Los tres primeros tratados están unidos por el tema del hambre:
TRATADO I: El protagonista sirve a un ciego tacaño y mezquino, a quien tiene que engañar para poder comer; al entrar a servirle es un niño inocente, pero a su lado aprende toda suerte de malicias, y cuando lo abandona sabe ya más tretas. Recordar los siguientes episodios con el ciego: episodio del toro de piedra; episodio de la jarra de vino; episodio de las uvas; episodio de la longaniza, episodio final de la venganza de Lazarillo.
TRATADO II: En este tratado, Lázaro sirve al cura de Maqueda (Toledo), un clérigo avariento que lo mata de hambre y a quien tiene que robar los panes que le daban los fieles cristianos, sobre todo Lázaro los roba con gran ingenio (episodio del arca y la llave, la falsa culebra, los garrotazos finales). Este clérigo es, pues, peor amo que el ciego; y Lázaro critica así en su relato la avaricia de algunos clérigos y su inhumanidad.
TRATADO III: Cuando ya parecía que no cabía más ruindad, Lázaro sirve a un escudero (un hidalgo sin fortuna) en cuya casa no hay absolutamente nada; pero este hidalgo lo trata bien, frente a la crueldad que mostraron con él los dos primeros amos. Lázaro, en este tercer tratado, siente piedad por el escudero y mendiga para alimentarlo (de esta manera queda ridiculizado en la obra el orgullo de quienes aparentaban ser de casta superior y eran, en realidad, unos pobretes). Pero, además, este tratado, el más importante de todos, permite contemplar el sentimiento de humana solidaridad que mueve a Lázaro, en contraste con la presunción de aquel hidalgo fantasmón.
TRATADO IV: El tiempo pasa, Lázaro va creciendo, y ya no sufre hambre con el cuarto amo. Este tratado es brevísimo: un apunte anticlerical que toca el tema de la homosexualidad.
TRATADO V: En este tratado, Lázaro no actúa como protagonista, sino que se limita a contemplar, asombrado, cómo un eclesiástico, vendedor de bulas (privilegios que el Papa concedía a quienes las compraban; eran como certificados que, por ejemplo, permitían comer carne a los cristianos en períodos no permitidos; estaban, supuestamente, firmadas por el Papa) engaña a unos incultos y crédulos aldeanos. Harto de ambos amos, Lázaro los abandona cuando se cansa de ellos. De esta manera continúa la crítica anticlerical.
TRATADO VI: También muy corto, habla de su servicio a un maestro de pintar panderos[1]. También sirve Lázaro en este tratado a un capellán, que lo empleaba como aguador[2]. Con este último ahorra sus primeros dineros, que emplea para comprarse unas ropillas que mejoren su aspecto. Lázaro, pues, empieza a situarse en el mundo de los que aspiran a ser algo.
TRATADO VII: Por fin, tras servir como auxiliar de un alguacil[3] (oficio que deja pronto por considerarlo peligroso), obtiene el cargo de PREGONERO REAL. Ahora lo protege un ARCIPRESTE, el cual lo casa con una criada suya que era su amante; esto da mucho que hablar en Toledo (el CASO que se comenta en el prólogo y al final del libro).
Su largo “aprendizaje” (aprendizaje de la vida) ha terminado: ya puede aceptar la deshonra como una especie de triunfo.
Si nos fijamos bien, toda la obra muestra el cumplimiento de una profecía: el ciego, en el tratado I, episodio de la jarra de vino, dice a Lázaro. “Yo te digo [...] que si un hombre en el mundo ha de ser bienaventurado con vino, que serás tú”. Y, efectivamente, Lazarillo alcanza su “ventura” cuando conoce al arcipreste de San Salvador, cuyos vinos pregonaba por Toledo para venderlos (tratado VII).

[1] Pandero: Instrumento rústico formado por uno o dos aros superpuestos, de un centímetro o menos de ancho, provistos de sonajas o cascabeles y cuyo vano está cubierto por uno de sus cantos o por los dos con piel muy lisa y estirada. Tócase haciendo resbalar uno o más dedos por ella o golpeándola con ellos o con toda la mano.
[2] Aguador: Persona que antiguamente vendía agua en pueblos y ciudades.
[3] Alguacil: Agente de la justicia (una especie de policía de la época).

OTROS TEMAS:
 http://www.educacion.gob.es/exterior/centros/burdeos/es/materialesclase/lazarillotormes.pdf

GUÍA DE LECTURA:
http://html.rincondelvago.com/lazarillo-de-tormes_28.html
 http://es.scribd.com/doc/25023549/GUIA-de-LECTURA-Lazarillo-de-Tormes

PRESENTACIONES:
 ACTIVIDADES:

http://www.profes.net/rep_documentos/Revista_Digital/Actividades_Lazaro_de_Tormes.pdf
 


GARCILASO DE LA VEGA Y LA LÍRICA RENACENTISTA EN ESPAÑA

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ACTIVIDADES:





Garcilaso de la Vega. Textos y ejercicios.

domingo, 25 de marzo de 2012

LA GENERACIÓN DEL 27

Generación.27
                           

Teoría:

Generación del 27
Una generación literaria es un grupo de escritores que, nacidos en fechas cercanas y movidos por un acontecimiento de su época, se enfrentan a los mismos problemas y reaccionan de modo semejante ante ellos.





Generación literaria Generación del 27
- Un grupo de escritores. - Los principales representantes del grupo son Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Miguel Hernández y Luis Cernuda.
- Nacidos en fechas cercanas. - Entre el más joven, que es Cernuda, y el mayor, Salinas, sólo hay nueve años de diferencia.
- Movidos por un acontecimiento. - El acontecimiento que los unió y les dio el nombre fue el homenaje que el grupo hizo a Luis de Góngora en el año 1927 en Sevilla, al conmemorarse el tercer centenario de su muerte. Hay que destacar la influencia ejercida por Juan Ramón Jiménez.
- Reacción semejante. - Todos sienten la necesidad de encontrar un lenguaje poético que exprese mejor los temas que tratan.

Características del la Generación del 27
  • Tradición y vanguardismo.
Aunque desean encontrar nuevas fórmulas poéticas, no rompen con nuestras tradiciones y sienten admiración por el lenguaje poético de Góngora, por nuestros autores clásicos y por las formas populares del Romancero.
A la par que lo tradicional, las corrientes de vanguardia, sobre todo el surrealismo, ejercen gran influencia en el grupo del 27. Los escritores surrealistas exploran el mundo de lo inconsciente y pretenden alcanzar la belleza absoluta, que está por encima de la realidad.
  • Intención estética
Intentan encontrar la belleza a través de la imagen. Pretenden eliminar del poema lo que no es belleza y, así, alcanzar la poesía pura.
Quieren representar la realidad sin describirla; eliminando todo aquello que no es poesía.





Versos de León Felipe
Deshaced este verso.
Quitadles los caireles de la rima,
el metro, la cadencia
y hasta la idea misma.
Aventad las palabras,
y si después queda algo todavía,
eso
será poesía.
  • Temática
Sienten especial interés por los grandes asuntos del Hombre, como el amor, la muerte, el destino... y los temas cargados de raíces populares.





Canción del jinete (Federico García Lorca)
En la luna negra
de los bandoleros,
cantan las espuelas.

Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?

...Las duras espuelas
del bandido inmóvil
que perdió las riendas.

Caballito frío.
¡Qué perfume de flor de cuchillo!

En la luna negra,
sangraba el costado
de Sierra Morena.
Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?

La noche espolea
sus negros ijares
clavándose estrellas.

Caballito frío.
¡Qué perfume de flor de cuchillo!

En la luna negra,
¡un grito! y el cuerno
largo de la hoguera.

Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?
  • Estilo
Se preocupan fundamentalmente de la expresión lingüística y buscan un lenguaje cargado de lirismo.
  • Versificación
Utilizan estrofas tradicionales (romance, copla...) y clásicas (soneto, terceto...). También utilizan el verso libre y buscan el ritmo en la repetición de palabras, esquemas sintácticos o paralelismo de ideas.





La paloma (Rafael Alberti)
Se equivocó la paloma
se equivocaba.

Por ir al norte, fue al sur;
creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo;
que la noche la mañana.
Se equivocaba.
Que las estrellas rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.

Que tu falda era su blusa;
que tu corazón su casa.
Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)

Autores
  • Gerardo Diego
Nació en Santander en 1896 y murió en Madrid en 1987. Fue catedrático y miembro de la Real Academia de la Lengua. Fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura en 1925.
Una gran parte de su extensa producción poética gira en torno a la temática tradicional. Cultivó los más variados temas: el amor, lo religioso, la música... en forma de romances y sonetos.
Son obras suyas: El romancero de la novia, Imagen, Manual de espumas, Versos humanos, Versos divinos, Paisaje con figuras, Odas morales, Poesía de creación.





El romance del Duero (Gerardo Diego)
Río Duero, río Duero
nadie a acompañarte baja,
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.

Indiferente o cobarde,
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.

Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.

Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.

Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.

Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada.

Sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.
  • Pedro Salinas
Nació en Madrid en 1892. Fue catedrático de Literatura española en la Universidad de Sevilla y en la de Murcia. También enseñó durante un año en Cambridge y trabajó como Secretario General de la Universidad de Verano de Santander. Durante la guerra civil se exilió y enseñó en varias universidades norteamericanas. Entre 1943 y 1946 fue profesor en San Juan de Puerto Rico. Murió en Boston en 1951; pero sus restos descansan en el cementerio de hombres ilustres de Puerto Rico, por deseo personal del autor.
El tema central de su obra es el amor. Su obra más importante, La voz a ti debida, es un extenso poema de amor en el que el poeta busca a la amada más allá del mundo real, más allá de la amada misma. El mundo y la amada reales son negados por el poeta para crear la imagen ideal de mujer. La amada se convierte así en un concepto puro. Escribió también otros libros de poemas como El contemplado, Razón de amor, Confianza...





Detrás, más allá (Pedro Salinas)
Puedes leer un fragmento de "La voz a ti debida". El poeta
busca a la amada por detrás de las gentes, por detrás de
ella misma e incluso por detrás del poeta, pues no busca a
una persona concreta, sino un ideal, un concepto.
Sí, por detrás de las gentes
te busco.
No en tu nombre si lo dicen,
no en tu imagen, si la pintan.
Detrás, detrás, más allá.
Por detrás de ti te busco.
No en tu espejo, no en tu letra,
ni en tu alma.
Detrás, más allá.

También detrás, más atrás
de mí te busco. No eres
lo que yo siento de ti.
No eres
lo que me está palpitando
con sangre mía en las venas,
sin ser yo.
Detrás, más allá te busco.

Por encontrarme, dejar
de vivir en ti, y en mí,
y en los otros.
Vivir ya detrás de todo,
al otro lado de todo
-por encontrarme-
como si fuese morir.
  • Rafael Alberti
Nació en Puerto de Santa María, Cádiz en 1902 y murió en 1999. A los quince años se trasladó con su familia a Madrid. Se afilió al partido comunista y participó activamente en la política durante la guerra civil. Al acabar dicha guerra se exilió, viviendo en Argentina y en Italia. Con el cambio político de España después de la muerte de Franco, regresó a España, llegando a ser diputado del Congreso por Cádiz. En 1983 recibió el Premio Cervantes por el conjunto de su obra literaria.
En 1925 publica Marinero en tierra en el que refleja la nostalgia de su tierra natal, que recuerda desde Madrid. En esta línea escribió también: El alba del alhelí, La amante.
En 1928 aparece su obra Sobre los ángeles, donde rompe con el lenguaje poético tradicional y utiliza técnicas surrealistas.





Poemas (Rafael Alberti)
-¿Qué piensas tú junto al río,
junto al mar que entra en tu río?

-Aquellas torres tan altas,
no sé si torres de iglesias
son, o torres de navío.

-Torres altas de navío.
Mi corza, buen amigo,
mi corza blanca.
Los lobos la mataron
al pie del agua.
Lo lobos, buen amigo,
que huyeron por el río.
Los lobos la mataron
dentro del agua.
  • Federico García Lorca
Nació en Fuentevaqueros (Granada) en 1898. Estudió Letras y Derecho en la Universidad de Granada y también Música. En 1929 marchó a Nueva York con la intención de aprender inglés, pero el conocimiento de aquella civilización fue para él como caer en el infierno. Al año siguiente regresó a España. En 1932 fundó La Barraca, grupo de teatro formado por estudiantes universitarios, que recorrió el país dando funciones clásicas por los pueblos. También viajó a Buenos Aires, ya que sus obras dramáticas estaban teniendo mucho éxito por aquellas tierras. En agosto de 1936 fue asesinado en Viznar, cerca de Granada.
Fue un hombre de una personalidad arrolladora y de una capacidad creativa fuera de lo normal. A pesar de su enorme simpatía y gracia, a pesar de su capacidad para vivir intensamente en todo momento, predomina en su obra el tono trágico y la presencia de la muerte ronda su poesía como un presentimiento. Crea metáforas e imágenes de una gran originalidad y fuerza expresiva; aunque a veces difíciles de explicar. En sus temas aparecen constantemente elementos del folklore andaluz reelaborados por el poeta, que casi siempre prefiere los rasgos más tristes o trágicos.
Sus obras líricas más importantes son Canciones, Poemas del cante jondo y Romancero gitano. En este último libro, Lorca manifiesta una especial simpatía por los seres marginados y perseguidos, gitanos y bandoleros.
Su producción teatral toca dos temas: lo popular, con obras como Mariana Pineda, y las pasiones amorosas femeninas, como Bodas de sangre, La casa de Bernarda Alba y Doña Rosita la soltera.


La reyerta (Federico García Lorca)
En la mitad del barranco
las navajas de Albacete,
bellas de sangre contraria,
relucen como los peces.
Una dura luz de naipe
recorta en el agrio verde,
caballos enfurecidos
y perfiles de jinetes.
En la copa de un olivo
lloran dos viejas mujeres.
El toro de la reyerta
se sube por las paredes.
Ángeles negros traían
pañuelos de agua y de nieve.
Ángeles con grandes alas
de navajas de Albacete.
Juan Antonio el de Montilla
rueda muerto la pendiente,
su cuerpo lleno de lirios
y una granada en las sienes.
Ahora monta cruz de fuego,
carretera de la muerte.
El juez, con guardia civil,
por los olivares viene.
Sangre resbalada gime
muda canción de serpiente.
Señores guardias civiles:
aquí pasó lo de siempre.
Han muerto cuatro romanos
y cinco cartagineses.
La tarde loca de higueras
y de rumores calientes
cae desmayada en los muslos
heridos de los jinetes.
Y ángeles negros volaban
por el aire del poniente.
Ángeles de largas trenzas
y corazones de aceite.
  • Vicente Aleixandre
Nació en Sevilla el 26 de abril de 1898. A los dos años se fue con su familia a Málaga. El mar Mediterráneo estará presente siempre en su obra. Su afición por la lectura fue enorme y muy temprana, aumentando con la edad. Estudió Derecho y Comercio, pero se dedicó por entero a la poesía. Después de muchas lecturas llegó a sus manos una antología de Rubén Darío que despertó en él el gusto por la poesía e hizo brotar su vena artística. Fue miembro de la Real Academia y obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1977. A partir de 1925 una grave enfermedad va a marcar su vida para siempre: períodos de actividad se ven interrumpidos por otros de reposo para recuperar su salud. Así vivió, retirado en su casa de Madrid hasta su muerte, ocurrida en 14 de diciembre de 1984.
Toda su obra gira en torno al hombre, al que concibe como un ser pesimista y angustiado. Esta visión del hombre hace que en su poesía se traten temas como el amor, la vida, las pasiones, los sentimientos y la muerte. Sus libros de poemas más famosos son: La destrucción o el amor, Sombra del Paraíso, Historia del corazón.



Es el más pequeño (Vicente Aleixandre)
Es el más pequeño de todos, el último.
Pero no le digáis nada; dejadle que juegue.
Es más chico que los demás, y es un niño callado.
Al balón apenas si puede darle con su bota pequeña.
Juega un rato y luego pronto le olvidan.
Todos pasan gritando, sofocados, enormes,
y casi nunca le ven. Él golpea una vez,
y después de mucho rato otra vez,
y los otros se afanan, brincan, lucen, vocean.
La masa inmensa de los muchachos, agolpada, rojiza.
Y pálidamente el niño chico los mira
y mete diminuto su pie pequeño,
y al balón no lo toca.
Y se retira. Y los ve. Son jadeantes,
son desprendidos quizá de arriba, de una montaña,
son quizá un montón de roquedos que llegó ruidosísimo
de allá, de la cumbre.

Y desde el quieto valle, desde el margen del río,
el niño chico no los contempla.
Ve la montaña lejana. Los picachos, el cántico de los
vientos.
Y cierra los ojos, y oye
el enorme resonar de sus propios pasos gigantes por las
rocas bravías.
  • Miguel Hernández
Nació en Orihuela en 1910. Pertenecía a una familia humilde, y de niño se ocupó de los trabajos propios del campo. Más tarde trabajó en una tienda y en una notaría. Recibió las primeras enseñanzas en la escuela de su pueblo, pero casi toda su cultura la recibió a través de la lectura y sus ansias de saber. En 1934 se fue a Madrid donde trabajó como secretario y conoció a grandes poetas como Aleixandre y Neruda. Tomó parte en la guerra civil del lado republicano. Al terminar el conflicto fue condenado a muerte, aunque se le rebajó la pena a treinta años. A causa de una tuberculosis, murió en la cárcel de Alicante en 1942.
La poesía de Miguel Hernández es apasionada, llena de ardor y vehemencia que contagian al lector.
Dentro de sus obras podemos destacar:
  • El rayo que no cesa, donde se concibe el amor como una tortura y un sentimiento trágico.
  • Viento del pueblo. Libro de poemas de tipo político.
  • Elegía a Ramón Sijé que le dedicó después de su muerte.
  • Cancionero y romancero de ausencias. Colección de poemas escritos en la cárcel, con un lenguaje nuevo inicio de un cambio de estilo que truncó su muerte prematura.



Tristes... (Miguel Hernández)
Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes, hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.








Actividades:



Recuerda que un comentario de textos no consiste solamente en explicar con tus palabras lo que escribe el autor; sino profundizar en el estudio del texto de que se trate.

Lectura y comprensión del texto
1ª.- Lee con mucha atención el texto que va a continuación hasta que lo entiendas perfectamente. Utiliza el diccionario si es necesario.




El ciprés de Silos (Gerardo Diego)
Enhiesto surtidor de sombra y sueño
que acongojas al cielo con tu lanza.
Chorro que a las estrellas casi alcanza
devanando a sí mismo en loco empeño.

Mástil de soledad, prodigio isleño:
flecha de fe, saeta de esperanza.
Hoy llegó a ti, riberas del Arlanza,
peregrina al azar, mi alma sin dueño.

Cuando te vi, señero, dulce, firme,
qué ansiedades sentí de diluirme
y ascender como tú, vuelto en cristales.

Como tú, negra torre de arduos filos,
ejemplo de delirios verticales,
mudo ciprés en el fervor de Silos.
2ª.- Escribe el significado de las siguientes palabras.



Enhiesto
Surtidor
Acongojar
Devanar
Mástil
Diluir
Señero
Ciprés

Autor
3ª.- Escribe un resumen de la vida y la obra del autor del poema.

Tema
4ª.- Busca información sobre el Monasterio de Silos y después escribe el tema del poema. Justifica tu respuesta con palabras del texto.
Justificación
 5ª.- Escribe el número de versos que ocupa cada una de las dos partes del poema y lo que aparece en ellas.





Partes Nº de versos Tema
1ª parte
2ª parte

Canal
6ª.- Analiza la medida y la rima del poema, colocando en cada verso el número y la letra correspondientes.



Enhiesto surtidor de sombra y sueño

Clase de rima:
que acongojas al cielo con tu lanza.

Chorro que a las estrellas casi alcanza


devanando a sí mismo en loco empeño.







Mástil de soledad, prodigio isleño:


flecha de fe, saeta de esperanza.

Nombre de las estrofas:
Hoy llegó a ti, riberas del Arlanza,

peregrina al azar, mi alma sin dueño.






Cuando te vi, señero, dulce, firme,


qué ansiedades sentí de diluirme


y ascender como tú, vuelto en cristales.







Como tú negra torre de arduos filos,


ejemplo de delirios verticales,

Nombre del poema:
mudo ciprés en el fervor de Silos.


Código
7ª.- Escribe todas las metáforas de la primera parte que expresan la verticalidad del ciprés.
8ª.- Escribe los versos de la segunda parte en los que se produce el encuentro del poeta con el ciprés y en los que el poeta desea fusionarse y ascender con él.

Receptor
9ª.- Escribe la impresión que te ha causado el poema: si el vocabulario te parece adecuado, si se produce en ti la sensación de verticalidad y ese deseo de espiritualidad. Opina sobre si se parece el ciprés del poema al de la foto.

 OTRAS ACTIVIDADES:

http://educadultos.wikispaces.com/file/view/generacion27.JPG/33599523/generacion27.JPG